Ronquidos: las causas más frecuentes (y a menudo ignoradas)
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Es raro roncar por una sola razón. En la mayoría de los casos, varios factores se combinan y crean las condiciones favorables para el ronquido nocturno. Algunas causas son bien conocidas —el sobrepeso, la posición boca arriba— pero otras a menudo pasan desapercibidas. Aquí tienes un panorama completo, desde las más clásicas hasta las más desconocidas.
Causas anatómicas: cuando el cuerpo es el responsable
Algunas personas están predispuestas a roncar debido a su morfología. No es un destino ineludible, pero explica por qué dos personas con los mismos hábitos pueden tener resultados muy diferentes.
El paladar blando y la úvula alargados
Un paladar blando largo o una úvula voluminosa reducen el espacio disponible en la parte posterior de la garganta. Estas estructuras, cuando son demasiado blandas o demasiado grandes, vibran al pasar el aire durante el sueño y generan el sonido característico del ronquido.
Amígdalas y adenoides hipertrofiadas
Las amígdalas voluminosas —frecuentes en niños, pero también presentes en adultos— estrechan mecánicamente la faringe. Esta es una de las principales causas de ronquido en niños pequeños. En adultos, una ligera hipertrofia crónica puede pasar desapercibida mientras alimenta el ronquido.
El tabique nasal desviado
Una desviación del tabique nasal —a menudo de origen traumático o congénito— obstruye parcialmente una fosa nasal y obliga a respirar por la boca. Esta respiración bucal nocturna está directamente relacionada con el ronquido.
La mandíbula retraída (retrognatia)
Una mandíbula inferior posicionada hacia atrás puede reducir el espacio faríngeo durante el sueño, especialmente en posición dorsal. Este factor a menudo se trata con ortesis de avance mandibular.
Causas relacionadas con el estilo de vida
A diferencia de los factores anatómicos, los relacionados con el estilo de vida son en gran parte modificables. A menudo es aquí donde reside la palanca de acción más accesible.

El sobrepeso y el exceso de grasa cervical
La acumulación de grasa alrededor del cuello comprime las vías respiratorias desde el exterior. Una circunferencia del cuello superior a 43 cm en hombres y 38 cm en mujeres se considera un factor de riesgo. Incluso una pérdida de peso modesta puede reducir significativamente el ronquido.
Consumo de alcohol por la noche
El alcohol es un miorrelajante: relaja los músculos de la garganta mucho más allá de la relajación normal del sueño. Una copa de vino en la cena puede ser suficiente para provocar o agravar el ronquido, incluso en personas que no suelen roncar.
Tabaco
El tabaco irrita las mucosas de las vías aéreas superiores y provoca una inflamación crónica que estrecha las vías respiratorias. Los fumadores roncan estadísticamente más y más fuerte que los no fumadores. El tabaquismo pasivo también puede ser un factor.
La posición al dormir boca arriba
En posición dorsal, la lengua y los tejidos blandos caen hacia la parte posterior de la garganta por efecto de la gravedad. Esta es una de las causas más directas y fáciles de corregir: dormir de lado a menudo mejora la situación desde la primera noche.
Causas médicas y menos conocidas
Algunas causas del ronquido son menos intuitivas pero igual de reales. Identificarlas puede cambiar radicalmente el enfoque del problema.

Alergias y rinitis crónica
Las alergias estacionales o perennes (ácaros, polen, moho, pelo de animales) provocan una congestión nasal crónica. Una nariz constantemente tapada obliga a respirar por la boca, lo que favorece directamente el ronquido. Tratar la alergia a menudo trata el ronquido.
Hipotiroidismo
Una tiroides insuficientemente activa puede provocar aumento de peso, hinchazón de los tejidos blandos y fatiga muscular, tres factores que favorecen el ronquido. El hipotiroidismo a menudo está infradiagnosticado, especialmente en mujeres mayores de 40 años.
Embarazo
Muchas mujeres empiezan a roncar durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre. El aumento de peso, la congestión nasal hormonal y la presión que ejerce el útero sobre el diafragma son las principales causas. Este ronquido suele desaparecer después del parto.
Medicamentos relajantes musculares
Los somníferos, ansiolíticos, algunos antidepresivos y antihistamínicos relajan los músculos de la garganta de forma similar al alcohol. Si su ronquido comenzó después de tomar un medicamento, informe a su médico.
Reflujo gastroesofágico (RGE)
Menos comentado, el reflujo ácido puede irritar las mucosas de la garganta y la laringe, provocando una hinchazón que estrecha las vías respiratorias. Síntomas como sequedad de garganta al despertar, tos nocturna o sensación de ardor pueden indicar un RGE subyacente.
La edad y las hormonas: factores que evolucionan

- Con la edad, el tono muscular general disminuye, incluso en la garganta. Los tejidos están naturalmente más relajados, lo que amplifica las vibraciones.
- En las mujeres, la menopausia provoca una disminución de estrógenos y progesterona, dos hormonas que tienen un efecto protector sobre el tono de las vías aéreas. Por eso el ronquido a menudo aumenta después de la menopausia.
- En los hombres, la testosterona puede favorecer la apnea del sueño, lo que explica en parte la mayor prevalencia de ronquido severo en los hombres.
Causas a menudo ignoradas: los detalles que marcan la diferencia
- La deshidratación — las mucosas mal hidratadas se vuelven pegajosas y vibran con más facilidad.
- El aire seco en la habitación — una atmósfera demasiado seca reseca las vías nasales y agrava la congestión. Un humidificador puede ayudar.
- La privación del sueño — cuanto menos se duerme, más brusca es la relajación muscular al conciliar el sueño.
- La almohada inadecuada — una almohada demasiado plana o demasiado gruesa modifica la alineación cervical y puede favorecer el cierre de las vías respiratorias.
- Los ácaros y alérgenos en la ropa de cama — desencadenan una inflamación nasal crónica silenciosa que contribuye a la congestión nocturna.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden tener varias causas al mismo tiempo?
Sí, y es incluso la situación más frecuente. Un hombre de 50 años, ligeramente con sobrepeso, que bebe una copa de vino por la noche y duerme boca arriba, acumula cuatro factores de riesgo. Identificar cuáles abordar primero es la clave para un enfoque eficaz.
¿El ronquido es hereditario?
En parte, sí. Las características anatómicas (forma del paladar, de la mandíbula, tamaño de las amígdalas) se transmiten genéticamente. Pero la herencia no lo explica todo: el estilo de vida sigue siendo determinante.
¿Se puede empezar a roncar de la noche a la mañana?
Sí. Un aumento de peso rápido, un cambio de medicación, una infección otorrinolaringológica, una alergia que se manifiesta o un episodio de estrés intenso pueden desencadenar el ronquido en una persona que no roncaba antes.
Las causas del ronquido son múltiples y a menudo combinadas: anatomía, estilo de vida, factores médicos, edad, entorno… El enfoque correcto consiste en identificar aquellas que le afectan para actuar de forma específica. En muchos casos, unos pocos ajustes son suficientes para transformar radicalmente la calidad de sus noches.
